EL CHICO X O LA VENUS DE BOTTICELLI - ConMiAlmaAlAire

EL CHICO X O LA VENUS DE BOTTICELLI



Chico X se despertó a las 10 de la mañana en el piso de Andrea. Le dolieron los ojos con el golpe de tanta claridad hasta el punto de que tuvo que cerrar los ojos de nuevo y entreabirlos un poco. A través de un rayo de luz pudo ver montones de pequeñas partículas que invadían la habitación. Giró la cabeza y se enredó en el pelo rojizo de Andrea, olía tan bien, como una mezcla de rosas, jazmín y citronella. Decidió no despertarla y seguir observándola unos minutos más. Parecía la Venus de Botticelli rodeada de un aura de belleza que resplandecía. Tenía una cara preciosa y un cuerpo tan deseable que con sólo recordar la noche anterior lograba excitarse de nuevo. Nunca había estado con una pelirroja y mira que había estado con una larga lista de chicas diferentes, como aquella del Erasmus del año pasado que era sueca, la francesa que conoció en un viaje... Pero Andrea era su objetivo desde hace más de medio año. Ya verían sus amigos cuando les contara que por fin se había liado con la inaccesible Andrea. Esperaría a la tarde a contárselo mejor que por wasap. Quería ver sus caras de asombro y fanfarronear. Le dolería la espalda de tantas palmaditas en la espalda. Sobre todo las de su amigo Hugo, él sabía perfectamente lo encaprichado que había estado de ella desde que se la presentó.

Hugo le presentó a Andrea en su fiesta de cumpleaños. La verdad no era seguro que Andrea asistiera ya que tenía un viaje a primera hora de la mañana al día siguiente. Pero no rechazó la oferta ante la insistencia de Hugo. Y a Hugo no se le podía decir que no. Era la mano derecha de su empresa, además de su mejor amigo. Por tanto, sabía sus puntos débiles y manipulación adecuada para que asistiese a la fiesta aunque fuese dos horitas por pura cortesía. Pero Andrea sabía que no serían sólo dos horas, por eso se echaba atrás...

El día del mencionado cumpleaños Andrea se presentó con un traje chaqueta negro, un top lencero en crudo por debajo, unos zapatos de tacón rojos de charol, una pequeña maleta de fin de semana rígida (se quedaría a dormir o más bien cogería un taxi que ya la llevaría directa al aeropuerto) y el aroma de un perfume caro y muy floral. Hugo se giró de inmediato al reconocer el perfume Bloom de Gucci.

-Andrea, cielo, por fin te has decidido a pasar. Sabía que no rechazarías la invitación- sonriendo la abrazó- Hay un montón de gente que te quiero presentar.
-Felicidades Hugo. No podía decirte no y menos a ti. Ya me puedes compensar con un buen cóctel - le exigió ni corta ni perezosa.
-Por eso ni problema, ahora mismo le pido uno a Jaime, nuestro coctelero exclusivo. Lo he contratado para hoy - desde luego Hugo tenía los mejores contactos de A Coruña.
-Anda, ¡te has traído al mejor de la ciudad!, ya me dirás cómo ha aceptado y por cuánto - lo miró sorprendida Andrea. Cómo se las arreglaba para tener los contactos adecuados. Si un día se casaba ya sabía quien se encargaría de todo. Además que Hugo tenía un gusto exquisito y no solía defraudarla. 

Hugo se acercó al coctelero y le pidió un mojito. Mientras, Andrea se dirijió a la habitación de invitados y dejó su maleta. Cuando regresó a por su copa, Hugo estaba acompañado por un chico de unos treinta y pocos, moreno, alto, unos mechones se le caían sobre unos ojos grandes y escrutadores... Andrea sintió como si la desnudara y no pudo evitar ruborizarse y sentir un leve cosquilleo en su estómago. Decidió hacerse la interesante e intentar disimular. Hugo se lo presentó como Álvaro. Así es como Chico X y Venus se conocieron. Y como desde ese día se le había metido entre ceja y ceja a Álvaro conquistarla a través de su amigo común.

Eran ya las diez de la mañana y Álvaro tenía hambre. Se giró en la cama para incorporarse. Entonces Andrea salió de su letargo y comenzó a estirarse y abrir los ojos repetidas veces para acostumbrarse a luz repentina. En otra vida seguro que era vampira ya que ella nunca podía dormir con la persiana levantada. La pasión de la madrugada le hizo olvidar cerrarla. Además, le dolía la cabeza. Menuda resaca. Y una voz que retumbaba en sus sienes la hizo volver al presente. 

-Buenos días, Bella Durmiente- le susurró Álvaro. Le quedaba bien la barbita que se había dejado - ¿Bajamos a desayunar?
-Sí, déjame despertarme del todo. Si quieres vete duchándote tú- Andrea se levantó desnuda totalmente. Se percató de eso y cogió su albornoz. Sintió pudor repentino. Le acercó una toalla- En nada, yo me arreglo y si te parece te llevo a un local muy de moda, La Granera, ¿qué dices?
-Perfecto, tengo un hambre que...- Se fue hacia el cuarto de baño y Andrea se imaginó cómo podía terminar esa frase. Ya que lo hizo mirando hacia sus pechos. Ese aspecto de él no le gustaba. Era un hombre tan predecible.

Y lo peor ya estaba hecho se había acostado con él... Un sentimiento de culpabilidad la acechaba. Una Pepita Grillo interior empezaba a hablarle. Solución: Cogió el teléfono y wasapeó a su vecina Carol. Ella podía ayudarla. No. Tenía que ayudarla. Necesitaba ayuda. S.O.S.






5 comentarios:

  1. me encanta como siempre!!! me quedo con las ganas de saber que opina Carol, jajaja, le diería que hiciese el kamasutra jajajaja Esperando con ansia el próximo relato 😍

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Hola querida Brida. Muchas gracias por leerme como siempre. A ver que ocurre, que pasa... jejeje. Intentaré no tardar tanto con el próximo. Un besazo.

      Eliminar
  2. Quedo á espera de cómo remata a historia, non tardes moito en publicar a seguinte ;)

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Intentaré hacerlo lo antes posible. Gracias por leer y comentar.
      Un besazo.

      Eliminar
  3. Hola.

    Como habrás podido ver, te sigo.
    Y además, hoy he respondido a un booktag y te tengo preparadas unas preguntas, para que sigas con el juego. Ya que te he nominado y de este modo nos iremos conociendo un poquito más. ¿Qué te parece?

    Te dejo el link: https://laedadehielo.blogspot.com/2018/08/booktag.html

    Gracias.

    Un saludo.

    ResponderEliminar

instagram