HELADO DE TARTA DE QUESO CON FRESAS - ConMiAlmaAlAire

HELADO DE TARTA DE QUESO CON FRESAS

Son las dos de la madrugada. Como otro viernes más no he salido a tomar nada con las chicas. En el grupo de wasap todas insistían en que me animase pero ... ¿para qué? ¿Me voy a arreglar durante una hora o más para regresar a casa con los ojos despintados, semiebria y acompañada por un tipo que ni siquiera sabe pronunciar una frase sin insistirme en lo guapa que estoy simplemente para acostarse conmigo? Pues no. Hoy no voy chicas, me duele la barriga, está a punto de bajarme la menstruación ( mentira cochina). Únicamente voy a poner Netflix y comenzar a ver la segunda temporada de "Strangers Things". Así me encuentro, sola, en casa, en pijama, sin más compañía que mi gata, despeinada, con mis gafas de montura gruesa, cuando me decido a abrir la nevera. Llevo toda la noche pensando en el postre... ummm ¡qué golosa que soy! Me voy a resistir. No voy al gimnasio pero hoy llevo ya con esta vez seis paseos a la cocina. ¿Eso cuenta? 

La primera vez regreso de nuevo al salón sin compañía alimenticia. La segunda me hice una infusión digestiva, je, je. Como si me calmara mis tripas hambrientas o mi bajón de dulce, más bien esto último es lo cierto. Bajón lleno de angustias, miedos, ansiedad y temas frustrantes de mi vida personal y laboral. La tercera opto por un plátano de Canarias y pienso en el anuncio de tv que publicita dicha marca, sí, sí, es mejor una fruta, aunque ésta sea bastante pesada para estas horas de la noche... La cuarta, mi gatita se despertó y maulló,  y ante su carita de reproche no pude resistirme y le prometí que no comería nada. Entonces, di media vuelta, cogí a Bruma en el regazo y volvimos al sofá. Seguí disfrutando de la serie tapada con la manta hasta las orejas. 

Acaban de dar las dos de la madrugada, decido ver otro capítulo más. Pero ya no aguanto más. No me puedo resistir. Abro directamente el cajón de la cocina donde está la cubertería y deslizo mis dedos hasta encontrar una cuchara sopera, nada de remilgos de cucharitas de postre... a estas alturas... me conozco. Abro el congelador y ahí está esa deliciosa tarrina de helado de tarta de queso con salsa de fresas y  trocitos galletas crujientes de Haagen Dazs. Comienzo a salivar, madre mía, parezco una yonqui a punto de tomarme mi chute de azúcar. 

¡Qué rico está! Venga, Carol, sólo tres cucharadas y lo terminas mañana. Ay no... soy débil. Ya veo el fondo de la tarrina. Ya no hay vuelta atrás. Todo es culpa de Marcia. Por la tarde, fuimos de compras y se tomó un helado y esa imagen no la pude sacar de mi mente hasta que llegué al súpermercado y me compré tan rico helado. 

Me dispongo a ver cuantas calorías me he zampado cuando... shhh... Oigo unos taconeos y otros pasos más firmes que parecen masculinos. Provienen del rellano tras abrirse el ascensor. ¡Qué raro! No creo que sea el vecino. Como estoy descalza aprovecho a ir despacito y hacer el mínimo ruído posible hasta alcanzar la mirilla. Veo dos sombras, mierda, me dejé las gafas en la sala y no consigo ver casi nada. Pero ¿quienes son a estas horas?

El suave tintineo de las llaves en el rellano me hacen volver a la realidad. Se enciende la luz y entonces distingo el pelo rojizo y largo. Es la vecina que vive justo encima de mi piso, Andrea.
  

*Hasta aquí por hoy queridos compañeros de viaje por el mundo de las palabras. Pronto más y mejor. Muchas gracias por vuestros comentarios.
Valerie G.




6 comentarios:

  1. Respuestas
    1. ¡Hola CaseTrinta! El fin de semana me lo voy a tomar relajado. Para la semana estén atent@ habrá más sorpresas... Gracias por comentar y te deseo un buen finde.

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  2. Respuestas
    1. ¡Hola Brida! Encantada de generar esa sensación. La semana que viene publicaré más. Te espero. Que tengas un buen fin de semana. y Muchas gracias por comentar.

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  3. Entiendo esa adicción yo la tengo pero a los gusanitos de maiz y todas esas porquerías saladas que son no fritas, 50% menos grasa... etc... todos esos paquetes son sabor a queso, jamón etc... pues antes me sentaban mal y ahora con unos tratamientos que tomo no me sientan del todo mal y la adicción es una locura pero mejor eso que darnos a otros vicios, me cae genial la chica de la historia, haría lo mismo y también soy de acostarme bastante tarde jiji...

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  4. Anda, a mí también me gustan los gusanitos de maíz. Aprovecha ahora que puedes tomarlos. Además los gusanitos no son de lo peor dentro de la guarrerías. Carol es una chica con la que cada una de nosotras nos podemos reflejar, con una personalidad más cercana que la de Andrea.
    Gracias linda por leerme y tu apoyo.

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